El gobierno nacional insiste con que lidia con el peso de una supuesta "herencia" recibida del gobierno anterior y que, por tanto, no tenían otras medidas que tomar: devaluación del peso en 60%, arreglo humillante para la densidad nacional del tema fondos buitre, despidos en la administración pública, tarifazo por quita de subsidios, meta de una inflación que supere los aumentos salariales nominales, apertura indiscriminada de importaciones para terminar con las "industrias prebendarias", comprensión hacia los empresarios que despiden trabajadores y así crear un clima market-friendly, son las más importantes. El problema del trabajo se ha vuelto central pese a la insistencia oficial de que "se están recuperando empleos", lo que no se ve en una tasa de desocupación que se duplicó en un año y todavía no tenemos cifras de 2017. No se ve tampoco con los cientos de comercios que sólo en Capital Federal cerraron sus puertas por el bajón del consumo -el salar...
Un espacio para pensar. No para escucharse, sino para leerse.