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El Socialismo del Buen Vivir debe continuar


La Comisión Nacional Electoral del Ecuador informa, a las 17:22 hora nacional y con 89,5% de los votos escrutados: el candidato a Presidente por Alianza País (oficialismo) Lenín Moreno obtiene 39,1% frente al candidato de la oposición mejor colocado, el banquero Guillermo Lasso, con 28,3. Se trata de una ventaja de 10,8 puntos sobre el segundo, lo que, al cierre de esta nota, le da al candidato Moreno el triunfo en primera vuelta, sin necesidad de una nueva ronda el 2 de abril.

Desde Alianza País, empezando el mismo Presidente saliente Rafael Correa, se ha expresado cautela, cuidar voto a voto y se ha hecho -en línea con la misma CNE- un  llamado de calma a la población, pese a las provocaciones por parte del candidato de la ultraderecha moderada, Lasso, quien encabeza en Ecuador el proyecto de restauración conservadora y llamó a sus seguidores a la calle. En Twitter, llegaron a imponer un hashtag con la etiqueta #FraudeElectoral, aún cuando los resultados no son definitivos. El CNE comunicó por la mañana del presente día que el conteo de votos durará toda la semana, por lo que la diferencia de Moreno sobre Lasso no está asegurada. Las exit polls conocidas el domingo antes de los primeros resultados oficiales ya le daban, 3 de 4, una ventaja de más de 10 puntos al candidato del proyecto del Socialismo del Buen Vivir. Si el resultado favorece a Lenín para ganar en primera vuelta, esperemos -por el bien del pueblo ecuatoriano- que la oposición conservadora no dé el deplorable espectáculo que dieron sus homólogos venezolanos en 2013 cuando no aceptaron una derrota por más de 1 punto frente al socialista Nicolás Maduro.

Se celebró también una consulta popular para prohibir que funcionarios públicos o de elección popular tengan tengan bienes o capitales de cualquier naturaleza en paraísos fiscales. Con el 51,1% escrutado, la CNE informa que el "Sí" a la propuesta recibe el 54,2% de los votos. Mientras en Argentina reciben protección oficial de la Oficina Anticorrupción, en Ecuador ya es ley que, al menos los funcionarios públicos, no destinen la acumulación de plusvalías a los denominados "paraísos fiscales".

CONTEXTO

El desplome de los precios internacionales del petróleo -principal exportación de Ecuador- en casi 80% hasta mediados de 2016 no provocó una crisis social, sino una recesión económica en la que se mantiene un nivel de pleno empleo, de 5%, frente al 10% de Argentina y 13% de Brasil, ambos países que en un año casi han duplicado este indicador y aumentaron su tasa de pobreza.  Esto significa que el gobierno ecuatoriano ha manejado la crisis objetiva sin medidas que perjudiquen el consumo popular: no cree el partido Alianza País en quitarle recursos a los trabajadores para que las "fuerzas vivas" (la oligarquía y las empresas multinacionales) puedan "reinvertir" aquello que les quitaron y después disfrazarlo de "crecimiento económico". Pero en Ecuador, todo indica, una mayoría de la población no cree que si le quitan sus ingresos y sus derechos la economía se vaya a recuperar con esas medidas.

En 11 años de gestión del Presidente Correa la pobreza se redujo a la mitad, la desigualdad (medida por el Coeficiente Gini) bajó de 0,55 a 0,49, la desnutrición prácticamente no existe (afecta a 0,4% de la población, y está en vías de erradicación). El presupuesto educativo marca récords: la educación superior recibe el 2% del PBI, el porcentaje más alto de América Latina.

La Revolución Ciudadana de Ecuador debe continuar, así como la Revolución Bolivariana en Venezuela y la Revolución Cultural y Democrática de Bolivia.

Lo que está en juego en Ecuador y en nuestro continente es en manos de quién tiene que estar el dinero: si en manos del sector productivo, los asalariados, de economías de consumo interno; o en manos de las minorías súper ricas que fugan su dinero al exterior y especulan con la moneda para obtener ganancias a costa de hundir en la incertidumbre -pobreza- al resto de la población.

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